PRIMERA CHICA TRANS

PRIMERA CHICA TRANS

Me llamo Luis, tengo 30 años. Soy una persona con la mente abierta, pero jamás sospeché que tanto.  Os cuento mi historia

Trabajo como gerente de un restaurante de Barcelona. Me encargo del dia dia del restaurante; personal y sala, así como de la contabilidad. Por navidades hicimos la típica cena de empresa con todo el personal, en total eramos 10. Fuimos a un restaurante a la otra punta de Barcelona, por aquello de no alimentar la bestia de la competencia,  donde nos atendieron realmente bien y comimos de maravilla.

La cena transcurrió normalmente, lo normal en una cena de este tipo; risas, bromas, piques con el jefe, putadillas, muy buen royo… Cabe decir que aunque el nivel de trabajo es muy exigente y no se toleran fallos a nivel profesional, el ambiente de trabajo es excelente y en general nos llevamos bien todos con todos. Evidentemente con algunos tienes mas afinidad, però en general el ambiente es muy bueno. Mas aun en una cena asi, entre cervezas y vino, q acabaron derivando con las tipicas escapades de dos en dos al lavabo por parte de algunos, y con algún porrillo de buen provecho por parte de otros.

Yo no consumo alcohol habitualmente, pero en ocasiones como esta me suelto un poco, y incluso si se tercia, alguna línea que otra. Antes me desfasaba mucho pero por suerte quedaron ya muy atrás esas épocas de desenfreno

Después de comer  hicimos una larga sobremesa, por supuesto ya con gintònics, cubatas, licores… Nos quedamos solos en el restaurante!! Con la emoción un compañero, Marc,  se encendió un cigarrillo peró evidentemente el camarero se lo hizo apagar al momento. Creía que se impregnaría de nuestro buenrollismo y le dejaría fumar, pero lo que se le impregno fue el desagradable aroma del asqueroso pitillo

Ya entrada la madrugada, alrededor de la 1 decidimos irnos a un bar a seguir con las copas. Caminamos un par de calles hasta llegar a un bar bastante ambientado, con bastante gente. El típico bar cool, o xic, o como se le llame. El volumen adecuado para hablar al mismo tiempo q te permite seguir la música, suficiente gente para crear atmosfera pero sin llegar a agobiar, decoración con bastante buen gusto, luz tenue, perfecto para el momento vamos. Yo iva con el puntillo pero bastante bien, y decidí invitar a una ronda. Me dirigí a la barra y esperé que me viera la chica que atendía. Mientras estaba de espaldas a mi me fijaba en ella. Pelo negro con tonos rojizos, llevaba unos tejanos tipo leggins que le marcaban el culo,  muy prominente por cierto.  Recuerdo que me sorprendió, pero me encantaba! Llevaba tambien una camiseta ajustada,  bastante abierta por atrás que dejaba asomar un tatuaje en la parte derecha de su espalda, era una especie de mandala hecho a base de puntillismo. Parecia bonito, pero entre la distancia, la luz y que no se veía entero no se podía apreciar.  Unos tacones estilizaban sus piernas y le daban el toque de gracia a su cuerpo escultural. Todo este escáner en apenas segundos, y ella de espaldas. Cuando se dio la vuelta pude ver su cara y su escote. Era muy guapa,  tenia unos labios carnosos y unas facciones algo exagejaradas pero equilibradas en su conjunto. No era nada bajita, unos 5cm menos q yo con los tacones puestos  (yo mido 1,85m). Sus pechos eran grandes, demasiado grandes como par estar firmes sin sujetador así que deducí que eran operados. Además se veía  que bajo el top no llevaba nada.

Al fin llegó mi turno, se dio cuenta que estaba esperando y caminó directa hacia mi con una media sonrisa, no sé si después de percatarse del repaso que le hice o simplemente por deformación profesional.

–          Que ponemos guapo?

–          Muy buenas guapa, me pones..

–          Muy buenas guapo (insistió interrumpiéndome. Eso me dejo algo descolocado, pero seguí)

–          Ponme 2 gin-tonics, 2 ron cola y 6 cervezas

–          Perfecto, en seguida te los traigo a la mesa

–          Te pago ahora?

–          Como prefieras

–          Pues te lo doy ahora y listo

Le di 50 euros y sobraban 4 que le dejé de propina. Antes de irme para la mesa me lancé y le guiñé un ojo, a lo que ella respondió con una vistosa sonrisa. La noche empezaba bien.

Volví a la mesa y me senté con mis compañeros. Marc estaba contando chistes y los demás reían a carcajada limpia. La verdad es que el chaval explica los chistes con mucha gracia. En estas que cojo a Luna, la compañera con la que mejor me llevo y con la que más confianza tengo, y le empiezo a contar mi “conexión” con la camarera, aunque con mucha prudencia, pues, ¿¿que es un guiño y una sonrisa hoy en día?? Antes era prácticamente una declaración de intenciones, casi una petición de matrimonio. Ahora, en la era de la inmediatez, del Tinder, el Happn, el Badoo y el libertinaje fomentado por las app’s un guiño de ojos no equivale más que a un; “pse, podría ser” o un “porqué no?”, o  “es mono”…

Mientras se lo estaba explicando y le decía como me había sonreído, nos interrumpen. Precisamente la camarera con las bebidas.

–          Aquí tenéis chicos

No sabía si me había oído, pero creo que me puse rojo como un tomate. Intenté mostrar naturalidad, y por suerte nadie se percató de la situación pues estaban todos borrachos y pendientes de los chistes de Marc. La volví a mirar, y esta vez fue ella quien me guiñó un ojo. Señal clara, inequívoca. Había conexión, química, filing o como carajo le queráis llamar. Ella se fue de nuevo a la barra y no había dado tres paso que le digo a Luna

–          Lo ves, lo ves???? Lo has visto no??

–          Jajajaja, si tio si lo he visto, lo ha visto cualquier persona que estuviera mínimamente atenta!!! Jajajaja. Pero Luís, cariño, estas seguro de que te gusta? Me sorprende!!

–          Y porqué? Si está buenísima!!

–          Mmm… en serio??

–          Que, en serio qué?

–          Pues porque creo que, esta chica, que si, es espectacular y se hace ver, creo que antes no era chica.

–          …….. como? Quieres decir? IMPOSIBLE

–          Cariño igual me equivoco, pero ya me lo ha parecido antes, y ara me he fijado más. Yo juraría que sí.

Me quedé descolocado, fuera de juego. No me lo esperaba. Hubiese estado preparado para ver como un chico venía y le comía la boca anulando cualquier posibilidad, incluso una chica, que me dijera que estaba casada y con hijos y que lo de la “conexión” fuera todo una imaginación mía… pero esto de verdad que no me lo esperaba para nada! Incluso me puse un poco inquieto. Decidí no creérmelo.

–          Que va Luna, imposible. Tú la has visto bien? Es una mujer de cabo a… mierda, mala elección. Es una mujer de pies a cabeza, fíjate bien!

–          No sé Luís, a mí me parece que es una chica transexual. Mira; las facciones de la cara, aunque es guapísima se intuye un poco una mandíbula más prominente de lo habitual en una mujer. Es alta, no súper alta, pero tirando alta. El culo.. tú le has visto este culazo alguna mujer a parte de Kim Kardassian?? Y nose, en su conjunto. Créeme cariño!

–          Hostia puta! A ver si vas a tener razón!! Pero es que yo veo a una mujer ahí!..

–          No te digo que no, pero yo te digo que anteriormente no lo fue.

–          Ostia… nose….

Me dejó bastante desconcertado. Aparcamos la conversa durante un buen rato y nos reintegramos en el grupo, cada vez más ebrio y contento. Ya se habían formado varios subgrupos, a cual más animado. Seguimos tomando copas, yo no fui a buscarlas como en la primera vez. No sabía qué hacer. Me atraía mucho, pero chocaba con mi.. virilidad? No sé, estaba confuso, pues una parte quería y la otra no, pero por pura vergüenza, o que se yo… La cuestión es que a medida que iba bebiendo alcohol el morbo y las ganas iban ganando terreno. No me imaginaba como seria exactamente desnuda, simplemente me fijaba en ella y pensaba “es que esta mujer me atrae, no hay más!!”. Así que finalmente me decidí, le iba a decir algo.  Me dirigí a la barra a pedir una última copa antes de irnos a bailar a algún garito.

–          Me pones otro ron cola bombón?

–          Claro guapo, a ti te pongo lo que quieras…

–          .. ya lo creo que me pones….

–          Jajaja, asi? (dijo haciéndose la interesante)

–          Ya lo creo! (respondí infantilmente. Cabe decir que no tengo grandes dotes de seducción, pero que con dos copas de más me creo el mismísimo G.Clooney.. aunque visto con perspectiva y sin alcohol en las venas es algo ridículo)

–          Gracias cielo, tu a mi también.. (siguió con su tono interesante)

–          Vaya,.. pues que bien! Y como resolvemos esto? (dije apoyando un codo en la barra. En el momento de apoyarlo me tropecé e hice un gesto bastante torpe. De nuevo, ridículo, pero a ella le hizo gracia)

–          No te me mates que no tenemos seguro, jajaja

–          Tranquila tampoco te ivan a dar nada por mi! Jaja

Compartimos un par de carcajadas y ella clavó sus ojos en los míos, con una media sonrisa muy interesante y me dijo;

–          No se cielo, yo de momento estoy trabajando. Pero termino en media hora y he quedado con unas amigas para salir.

–          Bueno, nosotros vamos a tomar algo y a bailar por ahí, podríamos encontrarnos

–          Me parece una idea estupenda..

–          Perfecto! Mmm, tu nombre…?

–          Vanesa

–          Encantado Vanesa, yo Luis

–          Encantado Luis (nos dimos dos besos de rigor, dios que bien olía)

–          Bien Vanesa, pues me das tu número?

–          Claro, apunta; 653 281 xxx

–          Perfecto, ara mismo te mando un wasap

–          Bien

Me volví a la mesa con mi ron cola y una sonrisa que se podría ver a kilómetros. Guardé su número y le mandé un wasap; “soy Luis” al que me contestó al cabo de un ratito con una carita sonriente.

Ya estábamos por irnos y me dirigí al lavabo a orinar. Estaban separados por hombres y mujeres y una vez dentro del de hombres, había la zona para lavarse las manos y luego una puerta con el wc dentro. Al lado había otra puerta que conectaba con un pequeño almacén donde guardaban bebidas y otras cosas del local.  Y al salir, sorpresa, ahí estaba Vanesa.

–          Uau, hola (le dije con cara de sorprendido)

–          Hola bombón

–          Quetal guapa?

–          Pues nada, que he venido a buscar birras para recargar la nevera

–          Te echo una mano? (le pregunté educadamente)

–          No tranquilo… pero ya que te encuentro… te quería comentar una cosa

–          Uy, dime! (por el tono que puso, yo ya me imaginaba por done iban a ir los tiros)

–          Verás, antes de que sigamos con ese rollete de ligar y tal, que me encanta, te tengo que decir una cosa

–          Ligar??? Yo??? Jajaja, es broma, dime dime.

–          Pues nada Luís, que soy una chica con sorpresa

–          Si si, ya lo sé

–          Ok, genial pues.. Y te gusta??

–          Sinceramente, no lo se! Nunca antes he estado con una transexual.

A todo esto cada vez íbamos hablando más cerca, y el hecho de estar hablando de este tema juntamente con el alcohol que llevaba encima ya me estaba poniendo a tono. Entonces, ella se me acerca todavía más hasta el punto en que sus labios casi tocan con los míos, recorriendo con ellos mi cara, mi oreja y cuello al mismo tiempo que acerca sus manos a mi cintura me susurra;

–          Y te gustaría probarlo??

Yo ya estaba a 1000, me estaba poniendo muy caliente y evidentemente no puse objeción, acercó del todo su cara y me besó. Nos dimos un morreo profundo y suave al mismo tiempo, excitante y muy carnoso. Nos estuvimos besando hasta que me separé un momento para poderla volver a mirar. Estaba muy buena, era una chica preciosa, una chica transexual que me estaba poniendo a mil, y yo quería seguir. No puedo negar que ciertas dudas invadieron mi mente en el momento en que mi amiga Luna me informó de la realidad, y que entré en ciertas contradicciones respecto a mi orientación sexual. Pero decidí soltarme y dar rienda suelta a mis deseos. Decidí pasarlo bien, decidí vivir. Ya vendrían otros momentos en los que reflexionar, pero al final pensé; “si te apetece, por que no?”

La cosa siguió subiendo de tono. Nos metimos dentro del lavabo donde no se nos pudiera ver. Mis manos recorrían ya su espalda y cintura, y tímidamente iban bajando tocando su culo. Ella era algo más atrevida y buscona. Me acercaba tirando de mí cintura y tocaba mi culo apretándolo intensamente. Joder eso me gustaba mucho! Después cogió mi mano izquierda y la fue guiando hasta su entrepierna donde noté un bultito. Nos seguíamos morreando mientras yo empezaba a acariciar, ya por iniciativa propia ese bultito por encima de los leggins. La situación era muy excitante y yo cada vez buscaba mas el contacto con aquello, por primera vez en mi vida. Ella lo debió notar y me preguntó

–          Quieres verla?

–          Si, creo que si. (le dije algo nervioso)

–          Estas nervioso?

–          Mmm.. si, creo que si, un poco.

–          Tranquilo cielo, te enctantará.

Acto seguido me volvió a comer la boca como si no hubiera mañana, se separó de mí y me hizo sentarme en la taza del WC. Se puso de espaldas mostrándome su precioso culo y poco a poco se fue desabrochando los jeans. Me miraba con una media sonrisa muy sexy e iva arqueando la espalda mientras los bajaba lentamente, dejando al descubierto su voluptuoso trasero vestido con un culot de encaje negro. La imagen era deliciosa, me hubiese lanzado directo hacia dentro de las entrañas de aquel enorme trasero, pero era ella quién llevaba la voz cantante, y he de decir que eso también me excitaba de una manera sobrecogedora. Se dio la vuelta, se sacó el top y se acercó. Tacones, culot y sus pechos al descubierto. Yo miraba hacia arriba para encontrar sus ojos, extasiado por la imagen y la situación

–          Quieres verla cariño?? (me volvió a preguntar con voz sensual)

–          Si, si quiero

–          Pues adelante, tu mismo cielo. Sácala tu mismo

Tenía ante mí una preciosa mujer a la que iba a sacarle el pene de sus preciosas bragas de encaje.  Una locura, una locura extremadamente excitante. Puse mis manos por encima del borde superior del culot y lo fui empujando suavemente hacia abajo. No sabia que me iba a encontrar, bién, si, una poya, pero.. jamás había estado en una situación como esta, jamás había tenido una poya tan cerca de mi cara como en este momento, y jamás hubiese pensado que estaría dispuesto a hacer lo que finalmente haría, y que me iba a gustar tanto.

Así que para terminar con esa tensión lo bajé de una vez y dejé al descubierto un precioso miembro totalmente rasurado con unos testículos redondos perfectos, también rasurados.  El pene era de tamaño medio y estaba en un estado de reposo pero en proceso de erección, pues por si solo se había escapado de la parte interior del trasero en la que estaba “escondido”. Era de tamaño medio bajo y muy proporcionado. Me encantó. Lo cogí con la mano derecha, y todavía me gustó más. Tocaba por curiosidad, por excitación, por ganas.. me estaba poniendo muy caliente y Vanesa también, pues su pene iba creciendo en mi mano. La miraba hacia arriba y ella me devolvía la mirada con unos ojos que aunque mostraban excitación y lujúria, me transmitían tranquilidad y seguridad, y me alejaban de los nervios del principio (que aunque los tenía, iban disminuyendo). Yo poco a poco iba cogiendo confianza y empecé a mover aquel miembro cada vez con más ritmo, sin quitarle la mirada a sus ojos, a excepción de cuando la centraba en la poya de Vanesa.

–          Me gusta, me gusta mucho (le dije extasiado y entregado)

–          Es toda tuya

–          Mmmm…. Si

–          Mm.. si, todita mi amor

Entonces, casi instintivamente, me acerqué, y me la metí en la boca. Era raro. Empecé con la puntita, lamiéndola, dándole besos, chupando el tronco de abajo arriba… jugando vamos.

A saco, la excitación se adueñó de mí y empecé a comerle la poya como me gusta que me la coman a mí. Hasta lo más profundo que podía, rápido.. a lo bestia. No me lo podía creer, pero me gustaba estaba totalmente apoderado de la excitación y cegado por el morbo.

–          Dios, estas seguro que esta es tu primera vez??

–          Te lo juro, esta es la primer

–          Mmmm, que rico..

–          Te gusta como te la como?

–          Me encanta, como una autentica putita

–          Si…. Me encanta comerte la poya..

La iba saboreando, la sacaba de dentro de mi boca y la pajeaba con la mano. La subía y me centraba en sus huevos, perfectamente rasurados, sin pelo alguno, con su delicado y estimulante miembro hacia arriba como si de una espada se tratara. Incluso trataba de adentrarme más en las profundidades de su entrepierna. Ella lo notó y apoyó su pie derecho encima del aplique para el papel de wáter, dándome así más angulo. Mis manos se perían en su gigante culo, incluso empujaba con ellas hacia mi para que me penetrara la boca. Estaba en el cielo, me encantaba comerle la poya a esa espectacular chica, a esa trans. No me lo podía creer.

Ella acompañaba mis empujones y poco a poco empezó literalmente a follarme la cara. Yo abría y facilitaba el paso mientras su miembro entraba y salía rodeado de mi saliva, llegando hasta mi garganta y provocándome alguna arcada que otra.. tosía un poco, y a seguir…Mis manos iban acompañando pero al no tener que empujar las tenía libres para explorar nuevos horizontes. Así que fui buscando su agujero el cual rápidamente encontré. Entre las babas y el sudor no hizo falta ningún tipo de lubricante artificial, y mi dedo entro fácilmente

–          MMmmm… me gusta mucho, como sigas así me vas a hacer correr!

–          (extasiado, respondí) Si? Donde prefieres terminar, hazlo donde te plazca

–          Si? Así de zorra eres??

–          SI…….

–          Pues terminaré dentro de tu boquita de puta

–          Hazlo por favor…

–          Suplícamelo

–          Por favor, córrete en mi boca, te lo suplico.

–          Mmm… asi lo haré

Yo ahí, excitado pero reconozco que algo asustado y dando rienda suelta a ese pequeño juego de dominación (siempre me ha encantado, tanto dominar como ser dominado) le puse dos y hasta tres dedos dentro de su culito, entrando y saliendo repetidas veces. El ritmo mío aceleraba al mismo que el suyo, que aumentaba la fuerza de sus embestidas contra mi boca. Ya llegaba… De repente me lleno la boca, por primera vez tenia semen de otra persona dentro de mi boca. Había tenido el mío en varias ocasiones jugando con el beso blanco, pero jamás el de otra persona.

–          Toma cariño, toda mi lechita para ti

–          Mmmmmmmm……

–          No quiero q te la tragues

–          Porqué?

–          Porque quiero que me beses….

Lo que sucedió después os lo contaré mas adelante..

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