.La violencia de odio y la impunidad cotidiana volvieron a dejar una postal de máxima gravedad en la provincia de Córdoba, Argentina. Juan y Nicolás, una pareja de comerciantes gastronómicos de la localidad de La Granja, sobrevivieron a un ataque con machete perpetrado por un vecino que llevaba más de dos años amenazándolos y hostigándolos exclusivamente por su orientación sexual.
Una escalada de amenazas que terminó en intento de agresión letal
El violento hecho se produjo cuando la pareja detuvo su vehículo frente a un comercio local. En ese momento, el agresor los interceptó en su automóvil, descendió armado con un machete y arremetió de forma directa contra Nicolás, asestándole reiterados golpes con el arma blanca.
Nicolás evitó lesiones fatales o heridas de mayor gravedad gracias a la campera gruesa que vestía al momento del impacto, prenda que logró amortiguar los golpes. Todo el episodio quedó registrado y el material ya forma parte del expediente probatorio.
»Es una homofobia asquerosa»: dos años de desprotección
Este ataque no fue un hecho aislado ni fortuito, sino la cúspide de dos años ininterrumpidos de violencia verbal, intimidaciones públicas y agresiones virtuales. Según el testimonio de las víctimas, el vecino sostenía de manera recurrente que «debían desaparecer del pueblo» e incluso manifestaba abiertamente intenciones de «cagarlos matando».
«Hace dos años que estamos con una persecuta de una persona que ya no nos deja vivir. Es una homofobia asquerosa», relató Juan ante los medios al describir el desgaste psicológico y la indefensión cotidiana que vienen atravesando.
Intervención judicial y el reclamo de la comunidad
La causa se encuentra radicada en la Fiscalía de Instrucción de Jesús María, a cargo del fiscal Guillermo Monti, quien encabeza las diligencias investigativas del caso.
Desde la comunidad LGBTIQ+ y las víctimas exigen la imputación formal inmediata del agresor, así como medidas cautelares y de protección efectivas y urgentes. El caso reabre la alarma sobre el peligro real de los discursos de odio tolerados en el ámbito cotidiano: cuando las denuncias previas no encuentran respuestas judiciales rápidas, el acoso sistemático termina escalando hacia agresiones físicas que rozan lo letal.
Fuente y cobertura original:
Información reportada por el blog de noticias y visibilidad LGBTIQ+ NOSOTRXS:



